La organización Mundo Imáyina destaca cómo los entornos amorosos son vitales para proteger la salud emocional infantil. Al acompañar a miles de niñas y niños con enfermedades complejas, la iniciativa demuestra que el tiempo de calidad en familia construye infancias mucho más fuertes y resilientes.
CIUDAD DE MÉXICO, 25 DE MARZO DE 2026. — Crecer rodeados de amor, estabilidad y seguridad no es un simple deseo, es una necesidad biológica y social. En el marco del mes de la familia, especialistas advierten que la salud emocional infantil depende directamente del entorno donde se desarrollan los más pequeños, un factor que termina por determinar su capacidad de aprendizaje y la forma en que construirán sus relaciones durante la vida adulta.
Mundo Imáyina: un refugio para la salud emocional infantil ante la incertidumbre médica
Asimismo, organismos internacionales como UNICEF señalan que la atención activa de los padres fortalece la autoestima y reduce las conductas de riesgo. Sin embargo, factores modernos como las extenuantes jornadas laborales, el estrés económico y la hiperconectividad digital han mermado drásticamente el tiempo de convivencia real en los hogares contemporáneos.
Por otra parte, cuando una enfermedad grave toca a la puerta, estos desafíos cotidianos se multiplican de manera abrumadora. Es precisamente aquí donde Mundo Imáyina marca una diferencia profunda. Este parque temático ubicado en el estado de Morelos ha logrado cobijar a más de 3 mil 500 familias que acompañan a menores con padecimientos crónicos o terminales, brindándoles un respiro vital.
De igual forma, a través de experiencias lúdicas y un acompañamiento empático, el proyecto ofrece verdaderas oportunidades de reconexión humana. Las dinámicas están cuidadosamente diseñadas para generar diálogo y sanar ese tejido familiar que a menudo se desgasta por la tensión en los hospitales y la incertidumbre sobre el futuro.
“Cuando una familia logra detenerse, mirarse y abrazarse en medio de la adversidad, ocurre algo profundamente transformador. Hemos visto cómo el amor, el tiempo compartido y un espacio seguro pueden devolver esperanza a un niño y también reconstruir la fuerza de toda una familia”.— Piki Martínez, creador y fundador de Mundo Imáyina.
De la convivencia automática a la conexión consciente
Finalmente, el proyecto entiende que el bienestar de los menores requiere cuidar profundamente a quienes los cuidan. Al brindar herramientas prácticas a madres y padres, se logra sostener a los niños en sus momentos más frágiles. En conclusión, el verdadero reto de la sociedad actual radica en pasar de la simple presencia física a una conexión emocional genuina, elevando el valor de la familia como el soporte indispensable frente a las pruebas más difíciles de la vida.





