La empresa mexicana Rayito de Luna y Médicos Sin Fronteras (MSF) se unieron en una colaboración que vincula el consumo responsable diario con la ayuda humanitaria global. El proyecto se centra en un jabón líquido multifuncional elaborado con una fórmula 100% natural. El 50% de las ganancias por cada producto vendido se destinará a la labor médico-humanitaria de MSF en México, recordando que el cuidado, tanto del cuerpo como del mundo, no tiene fronteras.
Rayito de Luna y Médicos Sin Fronteras lanzan una colaboración para apoyar emergencias médicas globales
Ante las crisis ambientales y los conflictos persistentes, la colaboración entre la marca mexicana Rayito de Luna y Médicos Sin Fronteras (MSF) ofrece un claro recordatorio de que las acciones diarias sí pueden tener un impacto global. Esta alianza surge de una convicción compartida: proteger la vida donde sea necesario, uniendo el autocuidado a través de la elección de productos con la ayuda humanitaria en contextos de emergencia.
Rayito de Luna es una empresa mexicana cuya filosofía se basa en la economía circular, el comercio local y procesos que buscan regenerar los ecosistemas. Su propósito trasciende el cuidado de la piel, al integrar el bienestar de las personas productoras y las comunidades. Este enfoque encontró un eco natural en MSF, que trabaja en más de 70 países atendiendo emergencias médicas en zonas de guerra, epidemias y desplazamientos masivos.
El resultado de esta unión es un jabón líquido multifuncional con una formulación 100% natural y elaborado con agua de lluvia captada y tratada en el propio laboratorio. Además, el envase es de vidrio retornable y prioriza materias primas de regiones cercanas para reducir la huella ambiental, lo que subraya el compromiso con el consumo responsable.
Un jabón con impacto humanitario tangible
Lo verdaderamente relevante de esta colaboración es la conversación que abre sobre cómo incidir en el mundo a través de las decisiones de consumo. Un elemento cotidiano como el jabón líquido se convierte en un vehículo de apoyo directo a la ayuda humanitaria.
Por cada producto vendido, el 50% de las ganancias se destinará directamente a la labor médico-humanitaria de MSF en México. La frase que acompaña la campaña, “Cuidar la vida no tiene fronteras”, resume el punto de encuentro entre ambas organizaciones: Rayito de Luna desde la responsabilidad ambiental y MSF desde la atención directa en emergencias.
La labor de MSF es fundamental a nivel global. Según el informe de The Lancet sobre la ayuda humanitaria global 2024, la organización Médicos Sin Fronteras proporcionó más de 12 millones de consultas médicas en todo el mundo en el último periodo, demostrando la escala y la necesidad constante de aliados y recursos para mantener estas operaciones en marcha. Un dato clave que resalta la importancia de que el consumo responsable se traduzca en apoyo económico para estas misiones.
El cuidado como práctica compartida
La alianza entre Rayito de Luna y Médicos Sin Frontera representa un proceso de aprendizaje mutuo para acercarse a nuevas audiencias. Buscan explicar su labor sin partir únicamente de la urgencia, sino también de la cotidianidad, invitando a la reflexión sobre el consumo responsable.
En un momento de cansancio ambiental y social generalizado, la colaboración intenta ofrecer un respiro. Demuestra que no necesitamos tener resueltos los problemas globales para poder contribuir; basta con elegir con atención y participar de manera honesta. Si un jabón líquido puede abrir esta conversación sobre la ayuda humanitaria y la economía circular, también puede recordarnos que todavía hay muchas maneras de sumar, por pequeñas que parezcan, promoviendo el cuidado como una práctica compartida y sin fronteras.





